Nuevo ciclo de Cine Debate y Mate

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Estimados compañeros, para ir entrando en tema, los estamos invitando a ver y dialogar y reflexionar en el lugar de siempre, a no olvidarse el termo, ni las galletitas, arranquemos con fuerza con la misma fuerza esperanzadora de este documental imperdible.Saludos Fraternales, ALe.



Viernes 19/02, a las 19 hs…. Cine-debate-mate
QUILMES, HUMBERTO PRIMO 357. SUTEBA.

Presentamos el video-documental: “EL NEGRO” de Federico Molnar
TENEMOS EL AGRADO COMO ADELANTO Y PARTE DE LO QUE SE VIENE EN EL CICLO DE CINE-DEBATE-MATE, DE CONTAR CON UN DOCUMENTAL IMPERDIBLE PARA LOS TRABAJADORES Y ESTUDIANTES DE NUESTRO TIEMPO PARA PENSAR Y REFLEXIONAR SOBRE NUESTRO PASADO RECIENTE, Y DIALOGAR CON SU DIRECTOR, PREMIADO EN VARIOS FESTIVALES DE CINE INDEPENDIENTE.
“El Negro” es un documental realizado con pocos medios pero de gran alcance humano y emotivo de lo que fue una sociedad no tan lejana donde se ponderaba los sueños de cambiar el mundo por un mejor, sin injusticias, sin hambre, un mundo de respeto por el prójimo, donde las sonrisas, los libros, los amigos y lo colectivo estaban a la orden del día. Un documental que captura “el espíritu”, “el aire” de una década, como fue la de finales del sesenta. Sin caer en golpes bajos, el documental apoyado en una serie de entrevistas a los familiares y amigos de “El Negro” Trigo, estudiante, trabajador y militante; se convierte en una herramienta indispensable para reconstruir un pasado reciente que intentó ser silenciado, pero que brota y brota, desde el fondo de los corazones de todos los compañeros y compañeras que seguimos soñando y trabajando por un mundo libre, sin cadenas, sin miedos, por un mejor porvenir.
Alejandro de la Fuente


Balance ciclo de “cine, debate y mate” por: Andrea Vicezar

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Balance ciclo de “cine, debate y mate”

La cultura es aquello que hace al uso y costumbres de la sociedad, grupo o tribu, es todo aquel lo que se manifiesta como identidad colectiva. Pero muchas veces hay situaciones en donde la barrera cultural es transgredida, desbordada para convertirse en un lenguaje universal. Para que esto suceda, esta vez, el cine fue una herramienta muy útil. Este lenguaje universal, hablado por todos los seres humanos compartido hasta los más ínfimos detalles; nos obliga a pensar, debatir e incluso a cuestionarnos, cual es nuestro lugar en el mundo. ¿Somos simples espectadores? ¿Somos participes activos? ¿Somos parte de la historia o construimos un todo?

Lo que entendí o saco en limpio es “que todo pasa en todos lados” ¿Qué quiero decir con esto? Que Yo puedo ser una maestra de Oaxaca, una aborigen Aymara, una Obrera de Zannon, una alienada de “Tiempos Modernos”, gerente de “Recursos Humanos” una Rosetta o más bien una Lourdes, cualquiera de esos puedo ser Yo.

En la primera parte del ciclo, la idea central que desarrolle, fue que el ser humano, a pesar de sus diferencias y similitudes, puede hacer bandera de su causa y tener esa asombrosa capacidad de asamblea permanente, como el caso de “Guerreros del Arcoiris”, “Fasinpat”, “Oaxaca”, como el pueblo, una fabrica quizás puedan despertar una consciencia tal, que pueden gobernarse a si mismo, por el hecho de ser un todo heterogéneo pero con un fin en común, palabras demasiado simples para describir lo que aprendí.

En la segunda parte del ciclo, fue un poco más chocante, me descubrí en más de un personaje, despertando en mí la responsabilidad de saber, hasta que punto el trabajo deja de ser tal y se convierte en un lento pero efectivo proceso de brutalización, de alienación, de tergiversación de los valores humanos. Cuando el Otro deja de ser humano y se convierte en un obstáculo para llegar a lo que deseo llegar. Todo este proceso me deja un interrogante abierto ¿Qué puedo hacer?, por ahora con esto basta, es mi primer paso, el primer eslabón hacia otro nivel.

Por suerte aprender y evolucionar permanentemente es una condición innata del ser humano, así que aún puedo aprender más, mucho más.

Gracias, a todos y cada uno de aquellos que participaron de este ciclo.

Me despido, revindicando el poder de la palabra, oral o escrita, que si bien su contenido literal es dejado en el olvido, deja muchas veces una cicatriz imborrable.

Andrea Vicezar

¿Todo tiene que tener un título? por Ariel Zurita

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Ante todo buen día, buenas tardes o buenas noches, todo depende del momento del día en el que estés leyendo esto, una hoja en blanco siempre es un desafío, muchas preguntas y dudas aparecen y dificultan esta tarea, en este caso es hacer una devolución o relatar mi experiencia en el ciclo de cine, debate y mate, a veces me resulta mas fácil decir algunas cosas y a veces escribirlas, en lo personal me resulta mas fácil decirlas pero voy a hacer un esfuerzo y voy a producir algo.

En un comienzo estaba un poco escéptico y desconfiado sobre el ciclo, tenía la idea que sería un sábado viendo esas películas del cine Europeo en las que nunca pasa nada o esas “obras artísticas” que duran 3 horas que son muy aburridas y que al final se discutiría sobre la fotografía, la trayectoria del director, la vida de los actores, se contarían detalles irrelevantes o pasaríamos horas y horas buscando errores, algo muy parecido a lo que hacen los fanáticos de Viaje a las Estrellas, para mi sorpresa fue todo lo contrario.

En el primer encuentro vimos Tiempos Modernos de Charles Chaplin (yo ya la había visto en el secundario y no me pareció la gran cosa), cuando la vi por segunda vez y el debate comenzó noté que mas que un ciclo de cine o al agrupamiento de locos de la ciencia ficción era un lugar de encuentro donde se podían construir lazos a partir del respeto, la diversidad de opinión, la camaradería y otros valores que hoy en día están olvidados o dejados en desuso. A partir del intercambio de opiniones y de la manera que estaba estructurado el debate ví un montón de detalles que se me habían pasado por alto en esa OBRA MAESTRA, además me sirvió para revalorar el cine como facilitador del aprendizaje ya que nos permite adquirir conocimientos que son difíciles de asimilar por su alto nivel de abstracción como puede ser la alienación, dejando las bromas de lado voy a hacer referencia a lo que me produjo el ciclo a nivel personal, creo que a todos nos llega un momento en la vida el que somos masticados por la máquina y nos transformamos en tuercas o fusibles y perdemos nuestras cualidades de humanos, la capacidad de asombro, la capacidad de escuchar al otro, nuestros trabajos ayudan mucho a eso fomentando la competencia desleal y ese sentimiento de paranoia por el cual la persona que está al lado es mi enemigo, a partir del ciclo recuperé la fé en el cambio y me di cuenta que mucha, MUCHÍSIMA gente quiere revertir esta situación, y era hora que se empiecen a reunir!!!!.

En un confuso episodio a Bob Marley le habían pegado tres tiros y a los dos días estaba arriba de un escenario y sus amigos le decían:

-¿Qué hacés arriba del escenario? Sufriste un atentado hace dos días. Y el respondió:

-Si la gente que quiere hacer el mal y hacer de este mundo un lugar horrible no descansa, ¿Por qué tendría que hacerlo yo que quiero hacer de este un mundo mejor?

A veces el mal funciona muy bien y el bien funciona muy mal, es hora de recuperar la costumbre de reunirnos a compartir momentos y aprender de nuestras diferencias, se formó un grupo heterogéneo donde TODOS ESTÁN INVITADOS A PARTICIPAR y donde todas las opiniones son respetadas, lo que resulta mas interesante es que el ciclo aporta respuestas pero lo mas importante es que te LLENA DE PREGUNTAS, esta sensación de curiosidad y de cuestionamiento ya la había experimentado cuando descubrí el Punk Rock y a grandes bandas como Rancid, Pennywise o Bad Religión que me aportaron algunas respuestas pero ME LLENARON DE PREGUNTAS y un poco de bronca, a partir de ahí reformé el cliché del NO HAY FUTURO por el ¿NO HAY FUTURO? o NO HAY FUTURO, A MENOS QUE TOMEMOS CARTAS EN EL ASUNTO.

En un nivel mas básico puedo decir que el ciclo me recuerda cuando era chico y me daban una aspirina en una cuchara con agua y un poco de azúcar para disimular ese sabor amargo, mediante el cine y en algunos casos el humor se pusieron delante de mis ojos imágenes que están muy presentes en nuestra sociedad y que en muchos casos están naturalizadas y aceptadas pero que están mal, un ejemplo de esto es la película Crimen Ferpecto. En diferentes estilos o formas de presentar la temática, cada película estuvo perfectamente ensamblada en cada eje, (no voy a repara en los detalles técnicos porque sino estaría cayendo en el lugar común de esas personas maniáticas de los detalles).

En resumidas cuentas quería agradecer la oportunidad de ser parte del principio de algo MUY grande, gracias por construir un espacio donde la libertad, la diversidad y la respeto van de la mano donde se reconoce la capacidad de las personas y la jerarquización es dejada de lado y todos estamos en igualdad de condiciones y donde todas las voces son escuchadas y todos recuperamos la capacidad de reunirnos y compartir como personas y no como engranajes de una maquina.

Ariel Zurita